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Los seguros más raros del mundo

Rodrigo Pérez Rembao
Por Rodrigo Pérez Rembao
Hace 5 meses
2 min de lectura
Los seguros más raros del mundo

¿Alguna vez has considerado no ir al cine para evitar el riesgo de ver una película tan graciosa que te haga morir de risa? Supongo que no, pero tal vez estés consciente de que esto, efectivamente, podría suceder. Tan es así que Lloyd’s of London, el principal mercado de seguros en el mundo, tiene respaldado, entre sus productos, un seguro antimuerte de risa que ofrece a salas de cine y compañías cinematográficas. Y sí, claro, forma parte de los seguros más raros del mundo.

Hoy en día, a casi 700 años de que apareciera el primer seguro del que se tiene registro, la industria ha evolucionado a tal grado que es posible asegurar prácticamente todo lo que enfrente un riesgo y sea posible valuar.  

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Pero, ¿cómo establecer el valor de la prima de un seguro como este? Como en todos los casos, solo hay que hacer un balance entre las probabilidades de que ocurra el siniestro, el valor del objeto asegurado y la utilidad que le tocaría a la compañía de seguros. Esta fórmula es utilizada para definir el valor de todos y cada uno de los seguros que existen. 

Asegúrate por partes

Todo mundo sabe que existen los seguros de vida, a través de los cuales una persona puede asegurar el futuro de sus seres queridos luego de su fallecimiento. Lo que no cualquiera sabe es que también es posible adquirir un seguro para una parte del cuerpo.

Ejemplos de lo anterior hay muchos, pero podemos mencionar los siguientes: los pulgares de Fernando Alonso, piloto de Fórmula 1 (10 millones de euros); el cabello de Troy Polamalu, exjugador de los Acereros de Pittsburgh (1 millón de dólares); el trasero de la actriz y cantante Jennifer López (6 millones de dólares), la nariz –el olfato, para ser más precisos– del catador de quesos, Nigel Pooley (5 millones de libras esterlinas) y la lengua de Gennaro Pelliccia, uno de los mejores catadores de café en el mundo (10 millones de libras esterlinas).  

Pólizas de miedo

Aunque definitivamente tiene su peculiaridad, que alguien asegure una parte de su cuerpo es más que entendible, como pudimos ver en el apartado anterior, considerando que en todos los casos tiene que ver con las ganancias económicas que esa parte les representa.

Pero las extrañezas en cuanto a los distintos tipos de seguros van mucho más allá todavía, llegando a ser parte, incluso, de historias que podrían erizarnos la piel. Tal es el caso de la póliza que adquirió Terry Meggs, dueño del Royal Falcon Hotel, ubicado en una zona de Londres en la que especula mucho sobre la presencia de fantasmas. Tanto, que el propietario optó por protegerse de cualquier daño que pudiera causarle a sus clientes o a él mismo un espíritu chocarrero. 

Para estar prevenido, Meggs recurrió a Ultraviolet, una agencia que cuenta con un producto llamado Spooksafe –que podría traducirse como “seguro contra espectros”–, entre cuyas cláusulas se especifica que también cubre daños como consecuencia de una visita extraterrestre.

Y como despedida, un homenaje a lo insólito: es sabido que en Escocia, tres mujeres contrataron un seguro para protegerse de la (¿remota?) posibilidad de quedar embarazadas por obra del Espíritu Santo. ¿Qué te parece? ¿Imaginabas que podían existir seguros de esta naturaleza?

Te invito a seguir explorando este blog, que hicimos para darte la mayor información posible sobre tu seguridad y la de tus seres queridos. ¡Hasta la próxima!

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